Conforme con la legislación española, a todo ciudadano que es investigado por un delito le asisten unos derechos, y contar con un abogado, es uno de ellos. Un abogado debe informar adecuadamente a su cliente de cuáles son sus derechos y velar porque se respeten las debidas garantías procesales, contribuyendo a que la persona sea juzgada por un tribunal competente, independiente e imparcial.

Es común que las personas puedan verse involucradas en procesos por delitos leves, como las infracciones relacionadas con la seguridad vial (conducción etílica con privación del carné de conducir), agresiones, insultos o amenazas leves; como en otros más graves, como tráfico de drogas, agresiones violentas, faltas contra la autoridad, entre otros. En todos los casos, la Fiscalía debe actuar apegada en todo momento a la ley y los acusados ser tratados con el máximo respeto a las garantías legales. Como abogados penalistas, en Garberí Penal ofrecemos asesoría y representación a nuestros clientes con nuestros mejores esfuerzos y el mayor grado de diligencia, buscando siempre que la decisión se fundamente en la evidencia y con respeto a las garantías procesales.

¿En qué consisten los delitos de particulares?

  • Delitos contra las personas: conductas como el robo, el asesinato y hasta agresiones sexuales, son delitos que se juzgan con severidad y pueden acarrear largas penas de prisión. En este tipo de casos, lo mejor es contar con un abogado penalista de experiencia, que determine la mejor estrategia a seguir en base a la evidencia y defienda las garantías procesales del acusado.
  • Delitos contra la seguridad vial: incluso el accidente de tránsito puede generar responsabilidad penal si la persona incurre en una falta de diligencia grave o actúa de forma negligente o temeraria al conducir, produciendo un resultado dañoso. Por ello, aún sin intención de cometer el delito puede tener que rendirse cuentas ante un Juez. Contar con el abogado penalista desde el principio puede marcar la diferencia a la hora del resultado.
  • Delitos de tráfico de drogas: tratándose de conductas altamente reprochadas socialmente, las penas por la comisión de delitos relacionados con el tráfico de droga son elevadas. Ahora bien, en la defensa de este tipo de delitos, debe acertarse muy bien la estrategia toda vez que existen numerosas circunstancias agravantes y atenuantes que pueden hacerse valer, según el caso.

¿Cómo puede ayudar un abogado penalista?

  • Asistencia al detenido: la detención no conlleva la pérdida de derechos más allá de la privación de libertad temporal. Aún así, provoca una situación de incertidumbre en la que el abogado penalista juega un rol determinante, informando de los derechos al detenido y garantizando que su detención no se prolongue más de lo estrictamente necesario. No debe olvidarse, tampoco, que la estrategia de defensa se inicia muchas veces en este momento.
  • Representación en Tribunales: abarca la asistencia y representación durante el proceso judicial, en el cual el abogado hará sus mayores esfuerzos por obtener un resultado basado en la evidencia del caso, defendiendo los derechos del imputado hasta sus últimas instancias.
  • Acusación particular: cualquier persona puede ser víctima de un delito, sufriendo sus consecuencias y perjuicios, por lo que la ley la ampara para que actúe en el proceso por medio de abogado como acusadora particular, reclamando la restitución de sus derechos y la indemnización que le correspondiera, de forma separada a la acusación que ejerce la Fiscalía.

Casos de referencia:

El atropellamiento de ciclistas se ha convertido en un problema recurrente en España, con decenas de fallecidos al año por causas no intencionales tanto en vías urbanas como interurbanas. En cada caso las circunstancias son determinantes para establecer la responsabilidad, y el acusado, si resultare culpable, puede ser condenado con agravantes o atenuantes según los hechos en primer lugar, y el planteamiento de su defensa.