comunicación compliance penal
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  Gabriela Granja A.

La comunicación estratégica es una herramienta poderosa que utilizan las organizaciones visionarias para conseguir que sus públicos de interés (stakeholders) se involucren y sobre todo se comprometan con la gestión. De esta premisa parte la necesidad de que las organizaciones cuenten con una estrategia de comunicación orientada a los objetivos organizacionales y dirigida de forma integral a cada uno de sus stakeholders. Y la implementación de un sistema de Compliance es uno de esos objetivos.

Más allá de la difusión aislada de la filosofía de la organización o de la emisión de comunicados internos, el órgano de gobierno y la alta dirección deben establecer una política de comunicación coherente y efectiva. Por tanto, deberá encargar al departamento correspondiente el diseño del Plan de Comunicación Organizacional que contemple objetivos específicos en materia de cumplimiento normativo, que alcance a sus públicos y genere relaciones positivas.

La Cultura del Cumplimiento y la Comunicación Interna:

El entorno económico y la naturaleza cambiante de los sistemas productivos tradicionales exigen -de forma inminente- la transformación de las organizaciones y la reacción proactiva de sus líderes.

A lo anterior se suma la respuesta de los gobiernos e instituciones. La promulgación de marco legales y la definición de nuevos estándares de calidad aportan a las organizaciones las herramientas para una gestión cada vez más eficiente basada en la calidad y la transparencia.

La incorporación de procesos y procedimientos para alcanzar estos estándares de calidad requiere que las organizaciones adapten a su dinámica nuevas políticas de gestión, como es el caso del cumplimiento normativo. Del abanico de beneficios que el cumplimiento les otorga a las organizaciones, destacamos la posibilidad inminente de controlar cada proceso de la gestión y el impacto positivo sobre la reputación de la organización.

Pero no basta con establecer la política de cumplimiento normativo en documentos. El objetivo principal del Compliance es generar conductas éticas en los miembros de las organizaciones y prevenir de esta forma la posible comisión de delitos; por lo tanto, la empresa debe comprometerse a destinar esfuerzo y recursos para influenciar de forma estratégica en sus públicos internos.

De acuerdo con la Norma UNE 19601 sobre gestión de Sistemas de Compliance Penal, el órgano de gobierno debe comunicar internamente la importancia de una gestión eficaz de Compliance Penal. Para cumplir con esta premisa, se debe dotar a la organización de un Plan de Comunicación Organizacional estratégico, coherente, efectivo y medible.

En necesario considerar en la práctica, que más allá del Plan de Comunicación, muchas organizaciones requerirán un cambio en su cultura organizacional y la evidencia de esta gestión, como parte del Programa de Cumplimiento.

La Cultura Organizacional: compromiso y liderazgo.

Las organizaciones están conformadas por personas, este componente humano hace que cada empresa pueda ser considerada como un organismo en permanente cambio y adaptación a su entorno. Con el tiempo, las organizaciones van adquiriendo su propia personalidad. Cada una es única y exhibe su cultura gracias a la proyección de sus valores, creencias, conductas y tradiciones como colectivo.

Estos valores, tradiciones, creencias y otras expresiones, marcan el ADN de las organizaciones, que bien gestionados pueden convertirse en un atributo que le permita a la organización posicionarse ante sus competidores e influir positivamente en sus audiencias.

En organizaciones cuyos valores éticos se ven reflejados en su gestión, es posible contar con colaboradores comprometidos con los objetivos de la empresa. Sin embargo, aquellas que no han promovido una cultura positiva, deberán atravesar un proceso de transición para gestionar un cambio en su cultura organizacional y contemplar este propósito en su planificación de la Comunicación Interna.

Si consideramos a las organizaciones como unidades con capacidad propia de adaptación a la demanda de su entorno, el propósito del Plan de Comunicación Interno será promover el liderazgo en sus colaboradores.

¿Cómo diseñar el Plan de Comunicación Interno?

Como mencionamos anteriormente, para que la estrategia de comunicación interna sea eficiente deberá responder a un plan que permita la evaluación de su efectividad en un plazo de tiempo determinado. Dicho plan debe abarcar la siguiente estructura:

1. Diagnóstico preliminar: previa a la implementación, se debe evaluar el estado de la cultura organizacional. El departamento de comunicación contará insumos tales como auditorias de comunicación interna, estudios de clima laboral, evaluaciones de desempeño e informes de gestión del talento humano. Esta información constituye la base de una primera radiografía de la organización que delate el estado de su cultura.

2. Definición de los Públicos: si bien la UNE 19601 sugiere que el plan de comunicación esté destinado al público interno, en la práctica es recomendable considerar a todos los públicos de interés. Iniciar con un mapeo de públicos que permita identificar los intereses de los stakeholders nos permite establecer objetivos de comunicación generales y específicos para cada público. Tanto el órgano de gobierno, la alta dirección, personal administrativo y técnico, como proveedores, colaboradores externos, e incluso clientes, deben conocer y comprometerse con el sistema de gestión de Compliance de la organización.

3. Determinación de canales: las organizaciones disponen de diversos canales formales e informales para difusión de información. Se deben detallar los medios propios con los que cuenta la organización y describir los procesos de comunicación bidireccional. Un esquema de estos procesos permite determinar la efectividad de cada uno al momento de escoger al adecuado para informar sobre la implementación de un Código Ético, por ejemplo. Se recomienda implementar un sistema ético integrado por distintos canales que permitan recoger las impresiones, respuesta de los públicos, y la retroalimentación es necesaria para evaluar la efectividad de canal y del Plan en general.

4. Fijación de Objetivos: Deberán establecerse objetivos SMART, es decir que se trate de enunciados relevantes, que sean alcanzables, claros o específicos y sobre todo que permitan su medición en plazos específicos.

5. Despliegue Táctico: Deberán abordarse las acciones previstas a desarrollarse en plazos específicos. Las actividades de formación al personal, las reuniones con directivos, sesiones de mentoring con el Compliance Officer y otras múltiples acciones que permitan comunicar en cascada la política de compliance, deben ser registradas y medibles.

6. Determinación de Mensajes: Deben desarrollarse ideas claras, concisas y precisas que expliquen al personal qué significa cumplir con las normas, protocolos de actuación o como responder ante una posible conducta que contradiga los valores de la empresa. Los mensajes son clave para persuadir, comprometer e involucrar a los colaboradores en este nuevo proceso hacia una cultura ética en la organización. Las políticas corporativa son una herramienta útil para plasmar esta información.

7. Preparación del Discurso Unificado: ante una eventual crisis de imagen que incida en la reputación de la organización, como parte del manual de Gestión de Comunicación en crisis, se recomienda elaborar un discurso que refuerce a los públicos externos e internos la filosofía, políticas de gestión, voluntades y hasta objetivos conseguidos gracias a la implementación del Sistema de Compliance.

8. Establecimiento de Indicadores o KPI’s: para cumplir con los objetivos de comunicación es necesario determinar indicadores para evaluar la efectividad de la estrategia. Por ejemplo, habrá que considerar el número de colaboradores que participaron en los procesos de inducción y formación sobre Compliance, y determinar a mediano plazo la variación en la actitud del personal ante una posible conducta que derive en la comisión de un delito en la organización.

9. Inversión presupuestaria: el departamento o responsable de Comunicación Organizacional deberá considerar en su planificación, los costes de recursos para la implementación de las actividades y también los soportes (físicos o digitales) para la comunicación efectiva entre los directivos y colaboradores. La entrega de material impreso puede no ser compatible con la política ambiental de la organización, pero disponer de material digital para la entrega del Welcome Pack puede generar un coste a ser considerado.

10. Preparación de la Memoria Anual: al cumplirse los plazos del plan de comunicación interno y tras la evaluación de los objetivos y la estrategia, se plantea la necesidad de registrar los logros y las lecciones aprendidas. Esta Memoria puede ser un informe detallado para reporte al órgano de gobierno y de conocimiento de la alta dirección.

11. Presentación del Informe ejecutivo: es pertinente dirigir al órgano de gobierno y a la alta dirección, un Informe ejecutivo que resuma la estrategia, los objetivos y los resultados obtenidos.

Junto con los sistemas de gestión de Compliance, cada organización debe contar con un Plan de Comunicación Organizacional único y estratégico. Un plan diseñado y ejecutado a medida por un equipo profesional del área de comunicación que conozca la realidad de la empresa y que le permita marcar estrategias que favorezcan la implementación de una verdadera cultura de cumplimiento.

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